Según datos de la ONG Save the Children, la explotación infantil es un negocio que mueve 23.500 millones de euros al año en todo el mundo. Los niños son “fáciles de reclutar, convencer y trasladar que los adultos, y por tanto, frente a unos costes muy bajos, generan un beneficio económico tremendo. Son cantidades impresionantes”. Un niño que mendiga en Viena o Madrid puede sacar cien euros al día, mientras que las niñas obligadas a prostituirse generan unas ganancias de entre 1.000 y 3.000 euros semanales. Si tenemos en cuenta que un proxeneta paga aproximadamente unos 3.000 euros por cada niña, en una semana habrá amortizado la compra y a partir de ahí sólo tendrá beneficios. Tienes algo más de información a parte de esta, o algún comentario lo puedes hacer en [Solo los usuarios registrados pueden ver los links. ] o escribir a mi correo a: [Solo los usuarios registrados pueden ver los links. ]