:::: MENU ::::

Derechos en las parejas de hecho

derecho de las parejas de hecho
Los derechos de las parejas de hecho son asimilables a los del matrimonio en muchas de sus categorías como en el campo de la guarda y custodia de los hijos menores de edad, el uso de la vivienda habitual, el cobro de la pensión de viudedad o el reparto de los bienes adquiridos durante la relación.

Sin embargo, el ordenamiento jurídico español no regula de forma unánime la figura de la pareja de hecho, factor que provoca una diversidad de regulaciones. Muchas son las comunidades autónomas que regulan de manera diferente la constitución, inscripción o extinción y efectos de las parejas de hecho.

Se entiende como pareja de hecho a la convivencia estable de dos personas en una comunidad análoga al matrimonio, que no estén casadas con terceras personas.

Aunque cada comunidad autónoma regula ciertos requisitos de la figura, las distintas normativas autonómicas reúnen los siguientes elementos en común:

Convivencia análoga al matrimonio

Debe existir una relación sentimental entre las dos personas que constituyen la pareja de hecho que debe mostrarse como tal ante otras personas y debe ser estable en el tiempo.

Es posible que este requisito sea regulado de diferente manera según las comunidades autónomas, pero en la gran mayoría de ellas se entiende que queda instituida la pareja de hecho o unión estable de pareja cuando del fruto de esa relación sentimental nace un hijo.

Obligaciones de la pareja estable

Las obligaciones fundamentales de las personas unidas por una relación estable o pareja de hecho son muy parecidas a las matrimoniales, así como respetarse, guardarse lealtad, ayudarse y prestarse ayuda mutua.

Las personas que constituyen una pareja de hecho deben compartir las tareas del hogar, así como la atención de los hijos que hayan tenido o de las personas a su cargo, como por ejemplo los padres de alguno de ellos.

Régimen económico de las parejas de hecho

Las parejas de hecho pueden establecer los pactos económicos que crean convenientes mientras dure la convivencia, así como el reparto de los gastos habituales comunes o la adquisición de cosas para el hogar o beneficio común.

En algunas Comunidades Autónomas, las parejas de hecho pueden establecer el llamado pacto de supervivencia, es decir, que todo lo que se adquiera durante la relación sea para el cónyuge superviviente, en caso de que el otro muera.

Extinción de la pareja de hecho y sus consecuencias económicas

En lo relativo al ejercicio de la guarda y custodia de los hijos nacidos durante la unión estable se aplican los mismos derechos y obligaciones que los hijos nacidos dentro del matrimonio.

El uso de la vivienda donde ha estado viviendo de forma habitual la pareja estable con los descendientes se atribuye a quien ostente la guarda y custodia de estos tras la separación.

Los hijos fruto de una pareja de hecho también tienen derecho a una pensión de alimentos por parte del cónyuge no custodio, contribuyendo de esta manera a los gastos ordinarios y extraordinarios de los hijos.

Si uno de los convivientes ha participado sustancialmente más que el otro en las tareas del hogar o ha trabajado de forma gratuita o poco remunerada para el otro conviviente, tiene derecho a una prestación económica, llamada compensación económica por razón de trabajo.

Causas y efectos de la extinción de pareja de hecho

La pareja de hecho se puede extinguir por mutuo acuerdo de las partes.

Otras formas de extinción de la pareja de hecho es por enlace matrimonial de los convivientes, por el cese de la convivencia o por muerte de uno de los convivientes.

El cese de la convivencia de las personas que constituyen una unión estable revoca los consentimientos prestados para la gestión patrimonial y los poderes otorgados durante este periodo de convivencia.

Pensión de viudedad en las parejas de hecho

Las personas que se constituyen en pareja de hecho tienen derecho a cobrar pensión de viudedad. Para ello, se debe probar que haya existido una convivencia estable fruto de una relación sentimental, con una duración mínima de 5 años, o estar inscrito en el Registro de Parejas de Hecho, con una antelación mínima de 2 años antes de que se produzca el fallecimiento del causante.

Ninguno de los convivientes puede tener ningún impedimento para celebrar matrimonio en el momento de la muerte de uno de ellos.

Cabe cumplir con un requisito específico económico, y es que los ingresos del sobreviviente no sean superiores al 50% de los ingresos comunes en la pareja de hecho, o del 25% en caso de que no haya nacido ningún hijo fruto de esa relación. Tampoco pueden ser inferiores los ingresos a 1,5 veces al Salario Mínimo Interprofesional.

La pensión de viudedad tiene carácter vitalicio y se extingue por contraer matrimonio o constituir otra pareja de hecho, por fallecimiento, porque quien lo vaya a cobrar haya sido condenado por violencia de género dentro de esa relación o por haber matado a la otra parte de la relación.

Se puede cobrar la pensión de viudedad de pareja de hecho aunque se celebre matrimonio o se constituya otra pareja de hecho con una tercera persona siempre y cuando se sea mayor de 61 y la pensión de viudedad sea la principal fuente de ingresos. No se podrá cobrar, en cambio, en caso de que fruto de ese nuevo matrimonio o pareja de hecho se tenga derecho a cobrar también la pensión de viudedad.

Fuente: es.lexdir.com


Deja tu opinión...